Imagen del top de series 2024 con una televisión mostrando ranking visual de varios títulos en estilo cinematográfico

Las mejores series de 2024: balance y top 3 personal

Un año en el que ha costado encontrar grandes series

Después de repasar otros formatos donde prácticamente sobraban candidatos, construir una selección con las mejores series de 2024 ha resultado bastante más complicado. No porque no haya habido estrenos importantes, sino porque pocas producciones han conseguido dejarme esa sensación de estar ante algo realmente especial.

2024 ha sido un año de grandes nombres, nuevas temporadas de series consolidadas y varias producciones que llegaban acompañadas de enormes expectativas. Sin embargo, en demasiadas ocasiones esas expectativas han terminado pesando más que el resultado.

Por eso este ranking no pretende convertirse en una clasificación objetiva ni decir cuáles han sido técnicamente las mejores series del año. Es simplemente mi Top Series 2024: las producciones que he visto, aquello que esperaba de ellas y las sensaciones que terminaron dejándome.

📊 Vista Rápida

🎬 Concepto: Selección personal de las series que han marcado televisivamente 2024.

🧠 Enfoque: Sensaciones personales, expectativas, calidad y capacidad real para mantener el interés.

⚡ Tono: Un año irregular con varios grandes nombres pero pocas series verdaderamente incontestables.

⭐ Ganadora: The Boys mantiene suficiente personalidad para imponerse incluso en una temporada menos brillante.

🧩 Contexto: Nuevos estrenos y temporadas emitidas durante 2024, desde Fallout hasta Dune: La profecía.


Dune: La profecía: una apuesta por ampliar el universo

Dune: La profecía entra en este Top Series 2024 principalmente porque es una de las novedades que más curiosidad me ha generado. Su mayor virtud está en comprender que el universo de Dune necesita tiempo, construcción y una narrativa bastante más paciente que la de muchas producciones actuales.

Visualmente mantiene la ambición que esperamos de una franquicia de este tamaño y existe una intención clara de ampliar el mundo conocido sin limitarse a reproducir aquello que ya hemos visto en las películas.

No es una serie especialmente sencilla ni inmediata. Su ritmo obliga a entrar en la propuesta y aceptar que buena parte de su atractivo está precisamente en ir entendiendo progresivamente las relaciones, los intereses y las estructuras que sostienen ese universo.

Quizá no sea el producto más accesible del ranking, pero sí uno de los que transmiten mayor sensación de tener todavía mucho terreno por explorar.


Reina Roja: cuando las expectativas juegan en contra

Reina Roja tenía uno de esos problemas que pueden resultar especialmente complicados para cualquier adaptación: llegaba acompañada de una enorme cantidad de lectores que ya tenían construida su propia imagen de la historia y de los personajes.

Personalmente, el resultado me dejó bastante más frío de lo esperado. Vicky Luengo y Hovik Keuchkerian forman el eje principal de la serie, pero su dinámica nunca terminó de convencerme completamente.

No considero que sea una mala producción. Tiene recursos y suficiente material para funcionar como thriller, pero me faltó esa conexión que consigue que dejes de pensar en la adaptación y empieces simplemente a disfrutar de la serie.

En un año especialmente competitivo habría tenido complicado entrar en esta selección. En 2024 consigue hacerse un hueco precisamente porque representa bastante bien una sensación repetida durante el año: productos interesantes que terminan quedándose un poco por debajo de aquello que esperaba de ellos.


La casa del dragón: una gran producción que ha perdido mi interés

La primera temporada de La casa del dragón consiguió algo que personalmente no daba por hecho: hacerme volver a conectar con el universo de Juego de Tronos.

Había algo atractivo en regresar a ese mundo desde una perspectiva más concentrada y con buena parte de la historia construida alrededor de una misma familia. Pero mi relación con la serie terminó enfriándose hasta el punto de no sentir suficiente interés por continuar con la segunda temporada.

Eso no significa negar su importancia. Estamos hablando de una de las grandes producciones televisivas del año, con recursos, ambición y un universo que continúa teniendo una comunidad enorme detrás.

Pero un ranking personal tiene que reflejar precisamente eso: la diferencia entre reconocer la calidad de algo y tener realmente ganas de verlo. Y en mi caso, La casa del dragón dejó de conseguir lo segundo.


Cobra Kai: el problema de no saber cuándo terminar

Pocas series representan mejor el desgaste de una fórmula que Cobra Kai. Su primera temporada fue una sorpresa extraordinaria porque consiguió recuperar Karate Kid sin convertirse simplemente en una colección de recuerdos para espectadores nostálgicos.

Había humor, autoconsciencia y una forma muy inteligente de reinterpretar personajes que todos conocíamos.

Pero temporada tras temporada la serie ha ido perdiendo aquello que la hacía especial. Los conflictos se repiten, el tono se vuelve cada vez más infantil y determinadas situaciones terminan entrando directamente en el terreno de la autoparodia.

Continúa teniendo elementos entretenidos y existe inevitablemente un componente emocional para quienes crecimos con estos personajes, pero la nostalgia tiene un límite.

Cobra Kai es también uno de los mejores ejemplos de una idea que aparece constantemente cuando hablamos de televisión: una buena serie no solamente necesita saber cómo empezar. También necesita saber cuándo terminar.


The Boys: incluso por debajo de su mejor versión sigue siendo diferente

The Boys tampoco ha firmado su mejor temporada. La tercera me pareció más potente y hubo momentos donde la serie conseguía sorprender con una facilidad que ahora resulta algo menor.

Pero existe una diferencia importante respecto a buena parte de su competencia: sigue teniendo personalidad.

Puede excederse, incomodar y llevar determinadas situaciones hasta límites absurdos, pero casi nunca parece una serie fabricada utilizando exactamente las mismas herramientas que todas las demás.

Su sátira, su violencia y la facilidad con la que utiliza el universo de los superhéroes para hablar de cuestiones que van mucho más allá del propio género siguen proporcionando suficientes motivos para continuar.

Además, la expansión de su universo mediante proyectos como Gen V demuestra que todavía existen caminos alrededor de la historia principal capaces de aportar cosas diferentes.

Puede que esta temporada esté un escalón por debajo de las mejores, pero incluso así The Boys continúa estando por encima de buena parte de aquello con lo que compite.


Shōgun: reconocer una gran serie aunque no sea para mí

Shōgun representa probablemente el caso más claro de todo este ranking donde puedo reconocer perfectamente la calidad de una producción sin haber conseguido conectar personalmente con ella.

A nivel visual es espectacular. La ambientación, el vestuario y la construcción del mundo transmiten una sensación de enorme cuidado y resulta sencillo entender por qué ha generado tanta conversación.

Mi problema estuvo en la experiencia de visionado. El peso del idioma original y la necesidad de seguir constantemente los subtítulos terminaron alejándome después de unos episodios.

Eso forma parte exclusivamente de mi manera de consumir una serie y no invalida todo aquello que hace bien. De hecho, probablemente sea una de las producciones técnicamente más impresionantes de esta selección.

Pero nuevamente aparece la diferencia entre una valoración externa y una experiencia personal. Puedo entender perfectamente por qué Shōgun entusiasma y, al mismo tiempo, asumir que no consiguió atraparme.


The Bear: el riesgo de cambiar cuando algo funciona

The Bear llegó a 2024 después de dos temporadas capaces de colocarla entre las series más reconocibles de los últimos años. Su tercera entrega decide bajar parcialmente el ritmo, mirar más hacia dentro y trabajar desde un terreno todavía más emocional.

Es una decisión valiente, aunque personalmente el resultado me parece menos impactante que aquello que había conseguido anteriormente.

Jeremy Allen White continúa siendo una de las principales razones para seguir delante de la pantalla. Su trabajo vuelve a tener una intensidad enorme, aunque sigo teniendo una conexión especial con aquello que hizo durante años en Shameless.

La tercera temporada no destruye nada de lo que hacía especial a la serie, pero sí deja la sensación de estar atravesando una etapa más contemplativa donde determinadas decisiones funcionan mejor que otras.

Sigue siendo The Bear. Sigue teniendo identidad. Simplemente esta vez no consigue alcanzarme con la misma fuerza.


Fallout: así debería adaptarse un videojuego

Fallout es probablemente una de las alegrías más claras del año. Una adaptación que llegaba con todo el riesgo asociado a trasladar un videojuego con una personalidad tan reconocible y que consiguió encontrar un equilibrio extraordinariamente difícil.

Hay acción, humor, violencia, drama y un universo visual inmediatamente reconocible. Pero lo más importante es que la serie no parece depender exclusivamente de que el espectador conozca los videojuegos.

Quien llega desde la saga encuentra multitud de elementos familiares. Quien no ha jugado nunca puede entrar igualmente en la historia y disfrutarla como una producción independiente.

Eso debería ser prácticamente obligatorio en cualquier adaptación.

Personalmente consiguió además algo que pocas series basadas en videojuegos han provocado en mí: hacerme volver a jugar. Terminar un episodio y tener ganas de regresar a ese universo por otra vía demuestra hasta qué punto la adaptación consiguió conectar correctamente con aquello que hacía atractiva la obra original.

Fallout no entra en el Top 3 simplemente porque sea una buena adaptación. Entra porque es una buena serie.


Mi Top 3 de Series 2024

Después de valorar todas estas producciones, mi clasificación final queda bastante clara:

🥉 3. Dune: La profecía — Por su ambición, la construcción de su universo y la sensación de que todavía tiene muchísimo recorrido por delante.

🥈 2. Fallout — Por demostrar que adaptar un videojuego no significa copiarlo, sino entender qué hacía especial aquel mundo y convertirlo en televisión.

🥇 1. The Boys — Porque incluso en una temporada menos brillante que las anteriores continúa teniendo una personalidad, una capacidad de incomodar y una identidad que pocas series pueden igualar.


2024: buenos nombres, pero pocas series inolvidables

Quizá la conclusión más significativa de este ranking sea precisamente lo difícil que ha resultado construirlo. Hay producciones enormes, repartos importantes y franquicias capaces de generar conversación durante meses, pero personalmente me han faltado más series capaces de convertirse en verdaderos acontecimientos.

Fallout es probablemente la novedad que mejor sensación me deja porque consiguió sorprender cuando había muchísimas razones para desconfiar de otra adaptación de videojuego. Dune: La profecía tiene la ventaja de estar empezando a construir algo que todavía puede crecer muchísimo.

Y The Boys, incluso sin alcanzar su punto más alto, termina llevándose el primer puesto porque continúa haciendo algo que valoro especialmente: ofrecerme una serie que difícilmente podría confundirse con cualquier otra.

Ese es quizá el gran problema de 2024. No ha faltado contenido. Ha faltado contenido capaz de sentirse realmente imprescindible.

Y cuando llega el momento de elaborar una lista de las mejores series del año y cuesta tanto encontrar títulos que provoquen entusiasmo inmediato, probablemente esa sea la conclusión más reveladora de todas.


Si quieres comparar este balance de 2024 con el año siguiente, visita también nuestro ranking personal de las mejores series de 2025.

La presencia de The Boys en este ranking invita a recuperar nuestro análisis de su desenlace y de lo que dejó en el género de superhéroes.

Si además de temporadas completas buscas historias cerradas, puedes comparar esta selección con nuestro top de miniseries y temporadas cortas de 2024.