Alien: Romulus: ¿la saga ha tocado fondo definitivamente?
Alien: Romulus se presenta como la séptima película de la saga principal de Alien (novena si contamos los dos cruces con Predator) dentro de una franquicia que, tras sus dos primeras películas icónicas, lleva décadas dando bandazos. Y aquí hablo como fan. Como alguien que, una vez más, ha vuelto a caer en la trampa con la esperanza de que esta vez sí.
Spoiler emocional: no ha sido así.
He vuelto a tropezar con la misma piedra, y si escribo este artículo es para intentar que no te ocurra lo mismo.
¿Qué tal es la película?
Voy a ser claro desde el principio: me ha parecido un desastre.
Y no lo digo por provocación, sino por pura frustración.
Antes de verla, consulté varias fuentes que suelo considerar fiables. Notas por encima del 6,5, comentarios relativamente positivos, incluso cierto entusiasmo contenido. Sobre el papel, pintaba como “algo al menos decente”. La realidad ha sido otra muy distinta.
El ritmo es lento hasta el sopor, el guion es endeble y lo peor de todo: no hay ni un solo elemento que justifique llevar el nombre Alien. Si esta película se llamara Monstruos espaciales o Criaturas en una nave, probablemente sería un producto olvidable más. Pero llamarse Alien, con Ridley Scott como productor, exige mucho más.
Y aquí no lo hay.
Un problema recurrente en la saga
Desde Aliens (1986), la saga no ha sabido decidir qué quiere ser. Cada nueva entrega parece un reinicio espiritual, una reinterpretación o un experimento fallido. Romulus no es diferente. No amplía el universo, no aporta una lectura nueva ni ofrece una experiencia que justifique su existencia.
Lo más grave no es que sea mala. Es que es irrelevante.
No hay escenas memorables, no hay tensión sostenida, no hay ideas que se queden contigo al salir. Es una película que se diluye incluso antes de terminar.
Ahórrate el dinero (de verdad)
Aquí viene una de las partes que más me ha indignado.
Actualmente, Alien: Romulus no está incluida en ninguna plataforma de suscripción. Si quieres verla, toca pagar. Y no poco: 16 euros en plataformas como YouTube. Un precio desproporcionado para un alquiler digital que, en realidad, no es una compra real.
Porque no, no es tuya.
La “compras” mientras la plataforma quiera que la tengas.
Cobrar ese precio por un producto tan pobre me parece una falta de respeto al espectador, especialmente cuando se apoya exclusivamente en el peso de una saga mítica para hacer caja.
¿Es tan mala o soy yo?
Es una pregunta legítima. Cuando lees críticas más benevolentes, llegas a planteártelo. Pero cuanto más lo pienso, más claro lo tengo: las críticas que la defienden son excesivamente complacientes.
No estamos ante una película que divide opiniones por arriesgada. Estamos ante una producción cómoda, tibia y sin personalidad. Y cuando eso ocurre dentro de una saga como Alien, el problema es aún mayor.
No es cuestión de expectativas. Es cuestión de mínimos.
¿Dónde podrá verse sin pagar de más?
Al pertenecer a 20th Century Studios, lo lógico sería que acabara llegando a Disney+. Pero con el caos actual de derechos y ventanas de distribución, tampoco sería raro verla en SkyShowtime.
Mi recomendación es clara:
espera. No pagues el alquiler digital. Si te pica la curiosidad, mírala cuando entre en una plataforma. Al menos así, el daño será menor.
🔹 Apunte curioso
Alien: Romulus se desarrolló inicialmente para estrenarse en Hulu, antes de que el estudio optara por un lanzamiento cinematográfico. El director Fede Álvarez explicó ese cambio de estrategia, vinculado a la recuperación de las salas tras la pandemia. Que el resultado me parezca demasiado conservador es mi valoración personal de la película, no una declaración del estudio.
Conclusión
Alien: Romulus no solo no revitaliza la saga: la empuja un poco más hacia la irrelevancia. No es una película que ofenda por arriesgar, sino por no atreverse a nada. Vive del nombre, del recuerdo y de la nostalgia, pero no construye absolutamente nada nuevo.
Si eres fan de Alien, esta película no te va a reconciliar con la saga.
Si no lo eres, no te va a convertir en uno.
Y eso, para una franquicia legendaria, es probablemente el peor veredicto posible.
Para comparar esta decepción con la evolución de otras franquicias, visita nuestro recorrido por las grandes sagas del cine.
La discusión sobre el desgaste de Alien también aparece en otras franquicias de terror: puedes leer nuestro análisis de cómo ha envejecido Destino Final.
